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Inclusión: Reflexión breve de la perspectiva de género

Artículo del Comité de Inclusión y Derechos Humanos WCA Capítulo México

Noemí Cortés Llamas 

Miembro del Comité de Inclusión y Derechos Humanos de WCA

Consejera Profesional Independiente de Empresas.

 

Según la AWID (Asociación para los Derechos de las Mujeres y el Desarrollo) la inclusión es: “La inclusión de la perspectiva de género es una estrategia que tiene como finalidad el logro de la igualdad de género y el avance de los derechos de las mujeres mediante la incorporación del análisis de género, la investigación sensible al género, las perspectivas de las mujeres y las metas de igualdad de género a las políticas, proyectos e instituciones reconocidas. 

En vez de contar con actividades separadas para las mujeres, o además de intervenciones específicas para promover el empoderamiento de las mujeres, hace que se tomen en consideración los temas de mujeres y la igualdad de género en todo el desarrollo de políticas, investigación, abogacía, legislación, asignación de recursos, planificación, instrumentación y monitoreo de programas y proyectos”.

(AWID, 2004)

Es importante entender que la participación económica y social de las mujeres es clave en el desarrollo económico y sustentable. El reparar la brecha salarial y de oportunidades tanto en empleo como en la incorporación al ámbito empresarial hará que los países y sociedades avancen a un ritmo más acelerado y constante. Hoy en día la participación laboral de la mujer está por debajo de la de los hombres, ya que fue de tan solo 45 % en 2019, comparado con 77 % para los hombres, una brecha de 32%. Si las mujeres participaran a la misma tasa que los hombres, el ingreso per cápita sería 22 % más alto en promedio, mucho más de lo que se han crecido los países de la OCDE en general. 

(Organización de las Naciones Unidas, 2020)

El papel de la mujer en la economía requiere una revisión del estatus de la inclusión en temas de empleo, económicos, financieros y sociales, en primera instancia. Por ejemplo, en el reporte Global Gender Gap Report 2020, del Foro Económico Mundial se ubica a México en la posición número 34 de 156 países que fueron sujetos a estudio donde se arrojan los siguientes datos: Una población de 127.58 millones de habitantes de los cuales el 48.91% somos mujeres y el 51.09% son hombres, con una tasa de crecimiento promedio del 1.10%. La población laboralmente activa es únicamente de 21.30 millones de mujeres y 32.61 millones de hombres. De esta población económicamente activa la tasa de empleos de tiempo parcial representa el 36.71% para las mujeres mientras que para la población masculina es solo del 19.26%. Esto también nos arroja otro problema social como es el trabajo no remunerado el cual representa, en el caso de las mujeres, un reto significativamente mayor. Las proporciones de empleo no remunerado para mujeres y hombres son del 29.52% y 9.76%, respectivamente. Esto último podría ser una de las causas de porqué las mujeres tienen menos participación en empleos bien remunerados y cuentan con menos oportunidades.

 (World Economic Forum, 2021)

Es innegable que la participación económica es más extendida en los hombres, que registran un 82.8 %, mientras que en el caso de las mujeres fue del 52.0 % solamente; y aunque los niveles salariales son bajos para ambos sexos, en el caso de las mujeres son aún menores, siendo 26.7 y 24.0 pesos por hora, respectivamente; por último, el trabajo sin remuneración es más frecuente en las trabajadoras (con empleo remunerado) con un 8.2 %, en cambio, en ellos fue del 3.8 %.

Los porcentajes de trabajo de tiempo parcial son más elevados en las trabajadoras, 16.4 por ciento en ellos y 38.8 por ciento en ellas; quinto, la exclusión permanente de los sistemas contributivos de seguridad social es más alta en las mujeres, ya que 51.1 por ciento nunca ha cotizado en alguna institución, mientras que en los hombres fue 41.1 por ciento. Lo cual acrecentó otro problema que es la feminización de la pobreza, donde a mayor edad las mujeres enfrentan más riesgo de caer en desprotección y bajo acceso a recursos.

(CONEVAL, 2021)

Vemos que la pobreza en México creció 2% entre 2018 y 2020 hasta el 43.9% de la población, el número de mexicanos en situación de pobreza pasó de 51.9 millones a 55.7 millones. Sin embargo, la situación de pobreza en las mujeres de acuerdo con la medición oficial en México se ubicó́ en 42.8 % y en los hombres fue de 41.4% Para ambos sexos, el decrecimiento en el período de 2008 a 2018 fue menor a 3 puntos porcentuales. 

(CONEVAL, 2021)

Esto aunado a la violencia intrafamiliar y otras situaciones de violencia en México, agrava la situación de desigualdad. Es preocupante que la mayoría de las mujeres en nuestro país han enfrentado sucesos de violencia, ya sea de tipo físico, sexual, emocional, económico o patrimonial, en alguno de los ámbitos laboral, escolar, familiar o en la comunidad. Por ejemplo, en 2016, el 66.1 % de las mujeres de 15 años o más había sufrido al menos un incidente de algún tipo de violencia en cualquiera de los ámbitos referidos. Lo cual indica que la desigualdad empieza a una edad muy temprana.

(CONEVAL, 2021)

Y aunque la pobreza pareciera ser una de las principales causas, se descubrió que, de acuerdo con datos del INEGI, las mujeres con mayor propensión a experimentar violencia por cualquier agresor a lo largo de la vida son aquellas que residen en áreas urbanas (69.3%), de edades entre 25 y 34 años (70.1%), con nivel de escolaridad superior (72.6%) o bien no pertenecen a un hogar indígena (66.8 %). 

(INEGI, 2020)

Estos indicadores expuestos nos ponen en evidencia las múltiples desventajas que aún enfrentan las mujeres, los cuales no solo afectan a este segmento de la población si no a la totalidad de la misma ya que permean el tejido social, desintegran las instituciones y ponen en desventaja económica, social y política a la mitad de la población. Estas situaciones aumentan la vulnerabilidad de aumentar los niveles de pobreza, así́ también, se agravan bajo este contexto de privación y, por tanto, también les genera mayores restricciones para enfrentarla. La movilidad social y el desarrollo sustentable dependen en gran medida de las acciones que tome el gobierno y el sector privado, así como la población en general, para lograr una mayor equidad y justicia social.

 

Bibliografía

CONEVAL. (2021). CONEVAL. Recuperado el Agosto de 2021, de CONEVAL: https://www.coneval.org.mx/InformesPublicaciones/InformesPublicaciones/Documents/Pobreza_genero_08-18.pdf

AWID. (3 de Noviembre de 2004). AWID. Recuperado el Agosto de 2021, de AWID: https://www.awid.org/sites/default/files/atoms/files/en_la_mira_-_la_inclusion_de_la_perspectiva_de_genero.pdf

INEGI. (20 de Noviembre de 2020). INEGI. Recuperado el AGOSTO de 2021, de INEGI: https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/aproposito/2020/Violencia2020_Nal.pdf

Organización de las Naciones Unidas. (8 de Diciembre de 2020). ONU. Recuperado el Agosto de 2021, de ONU: https://www.onu.org.mx/la-participacion-laboral-de-la-mujer-en-mexico/

World Economic Forum. (2021). World Economic Forum. Recuperado el Agosto de 2021, de World Economic Forum: https://www.weforum.org/reports/global-gender-gap-report-2021

 


 
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