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24/03/2025

ISO 37001:2025 - El Siguiente Nivel en la Lucha Contra el Soborno

¿Sabías que más del 90% de los casos de corrupción corporativa podrían haberse evitado con controles más robustos y una cultura organizacional alineada con la integridad? La nueva versión de la norma ISO 37001:2025 viene a responder a esta realidad, intro

¿Por qué una nueva versión?
Toda norma ISO pasa por una revisión sistemática cada cinco años, para garantizar su actualidad y relevancia. En el caso de la ISO 37001, esta actualización ha sido de carácter limitado, pero no por ello menos significativa. La revisión —que puede tardar entre 18 y 36 meses en completarse— ha sido diseñada para mejorar la integración con otros sistemas de gestión, reforzar elementos críticos y responder a nuevas necesidades globales como el cambio climático y los riesgos emergentes en integridad y cumplimiento.

Una estructura armonizada que facilita la integración. 
Uno de los principales valores agregados de esta actualización es su alineación con la Estructura de Alto Nivel (HLS, por sus siglas en inglés), compartida por otras normas ISO como la 9001 (Calidad), 14001 (Medio Ambiente) o la 45001 (Seguridad y Salud en el Trabajo). Esta estructura común no solo facilita la comprensión de los requisitos, sino que permite una integración fluida entre diferentes sistemas de gestión. Es una base coherente que reduce duplicidades, mejora la eficiencia y asegura que todos los requisitos estén orientados en la misma dirección.

La cultura antisoborno: el corazón del cambio.
Uno de los avances más relevantes de la ISO 37001:2025 es la inclusión de un nuevo apartado: la cultura antisoborno (numeral 5.1.3). Este cambio reconoce que la lucha contra el soborno no puede limitarse a procedimientos documentados, sino que debe estar enraizada en el comportamiento, los valores y las prácticas cotidianas de toda la organización.

La cultura antisoborno implica:

  • El compromiso visible de la alta dirección con el sistema de gestión.
  • La definición clara de las conductas esperadas.
  • La promoción activa de una cultura organizacional alineada con la ética.
  • El fortalecimiento del liderazgo como motor del cambio.

Este enfoque responde a estudios que demuestran que las organizaciones éticamente sólidas no solo reducen riesgos legales, sino que también aumentan su reputación, sostenibilidad y valor de marca (Kaptein, 2022).

La función antisoborno: más clara y más fuerte.
La revisión introduce también cambios importantes en la función antisoborno (numeral 5.3.2). Anteriormente vinculada al área de cumplimiento, ahora se redefine de manera más precisa para evitar solapamientos con otros sistemas de gestión como el de compliance (ISO 37301).

Entre los cambios destacados se encuentran:

  • La eliminación del término “cumplimiento” en su denominación.
  • La asignación directa de la autoridad y responsabilidad del sistema antisoborno a esta función.
  • El refuerzo de su autonomía e independencia en la supervisión del sistema.

Aunque la alta dirección mantiene su rol estratégico (según el numeral 5.3.3), la nueva redacción empodera a la función antisoborno para liderar y ejecutar con claridad.

Conflictos de interés: nueva definición, más orientación.
El conflicto de interés ya estaba presente en la versión 2016, pero ahora se redefine bajo el numeral 3.28 y se amplía en el Anexo A. Esta actualización ofrece una guía más precisa sobre cómo gestionar los conflictos en procesos clave como la contratación de personal, especialmente en roles sensibles a riesgos de soborno.

Además, se vincula con la nueva guía ISO 37009:2025, que complementa y amplía buenas prácticas sobre implementación y evaluación de los sistemas antisoborno.

Formación y concienciación: conceptos diferenciados.
En el numeral 7.3, la nueva norma separa de forma clara la toma de conciencia de la formación, con el fin de evitar confusiones entre ambos conceptos. Esta reorganización aporta mayor claridad a la hora de diseñar planes de capacitación y evaluar su eficacia. Por ejemplo, mientras la formación se refiere al desarrollo de competencias técnicas, la toma de conciencia se relaciona con el entendimiento de los riesgos, valores y consecuencias del soborno.

Este enfoque garantiza que tanto el personal interno como los socios comerciales comprendan su rol en la integridad organizacional y actúen de manera coherente con los valores declarados.

El Anexo A: actualizado y alineado.
El Anexo A también ha sido revisado para mejorar su utilidad práctica. Ahora incluye orientaciones más detalladas sobre los temas recién incorporados como la cultura antisoborno y los conflictos de interés. Además, su estructura ha sido modificada para alinearse mejor con el cuerpo principal de la norma, lo cual facilita su consulta e implementación.

¿Qué impacto tienen estos cambios?
Aunque los cambios no suponen una transformación radical de la norma, sí consolidan su robustez, claridad y aplicabilidad práctica. Para organizaciones que ya tienen implementado un sistema antisoborno, la transición será relativamente sencilla, pero crucial para mantenerse al día con las mejores prácticas internacionales.

La nueva versión permite:

  • Fortalecer la cultura ética desde la raíz.
  • Evitar interpretaciones ambiguas en la asignación de responsabilidades.
  • Integrar mejor el sistema antisoborno con otros sistemas ISO.
  • Aumentar la confianza de las partes interesadas.
  • Demostrar un compromiso real y medible con la integridad.

¿Y ahora qué sigue para las organizaciones?

Las empresas deben prepararse para una transición ordenada. Esto implica:

  • Realizar un análisis de brechas para identificar las diferencias entre su sistema actual y los nuevos requisitos.
  • Actualizar la política antisoborno, los objetivos y los procedimientos relacionados.
  • Capacitar a los responsables clave sobre los nuevos elementos, especialmente cultura, formación y roles.
  • Fortalecer la evidencia documental sobre la integración del sistema en la cultura organizacional.
  • Alinear el sistema antisoborno con otros sistemas ISO, si existen, para aprovechar las sinergias.

Más allá del cumplimiento.
En un entorno donde los riesgos éticos y reputacionales se multiplican, la nueva ISO 37001:2025 no es solo una actualización técnica: es una invitación a llevar la ética al corazón de la estrategia organizacional. Su enfoque más humano, cultural y estratégico responde a un mundo donde las expectativas de integridad son cada vez más altas.

Adoptar esta norma no solo protege a la organización del riesgo de soborno, sino que también impulsa la confianza, la sostenibilidad y el valor a largo plazo. En tiempos de incertidumbre, la integridad sigue siendo la mejor inversión.

 


 
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