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¿Cuánto sabemos de corrupción los argentinos?

Un estudio arroja que la inmensa mayoría de los argentinos reconoce a la corrupción como un fenómeno de alta gravedad

Autor: Carlos Rozen, Director de la Certificación Internacional en Ética y Compliance (AAEC – UCEMA)

Fuente: Clarín

Según el estudio “Barómetro Global de la Corrupción 2019” elaborado entre los meses de enero y marzo de este año por Transparencia Internacional en Latinoamérica y el Caribe, la mitad de los argentinos considera que la corrupción se ha incrementado durante el último año. También considera que el Gobierno no está haciendo lo suficiente para combatirla. Asimismo, la inmensa mayoría (número cercano al total) reconoce a la corrupción como un fenómeno de alta gravedad.

¿Cómo se concilia el mencionado estudio con las acciones emprendidas durante los últimos años por contar con legislación vinculada a la transparencia? ¿Cómo percibe la población la existencia de una ley del arrepentido? ¿Se conoce la novel legislación referida a conflictos de interés?

¿Cómo ha impactado la ley de responsabilidad penal de las personas jurídicas por delitos de corrupción en su imaginario? ¿Y qué provocaron los empresarios y políticos desfilando por Comodoro Py? ¿Y los que además están tras las rejas? Bueno, algunos vemos que están saliendo o con altas expectativas de hacerlo pronto. ¿Y qué significado tiene para la gente la existencia de un Plan Nacional Contra la Corrupción?

Si bien es verdad que “mal de muchos, consuelo de tontos”, son 18 los países de América Latina y el Caribe que concluyen de manera análoga.

El hecho de leer este interesante informe, me alarmó y a su vez me dio mucha curiosidad. Estaba en un cliente, una empresa bastante grande. Interrumpí lo que estaba haciendo con gente de esta organización y los interrogué sobre el tema, pero con una variante: ¿cómo piensan que se comportó la corrupción en los últimos años? ¿bajó, subió o se mantuvo igual? La respuesta fue unánime: bajó. Y ¿cómo se comportó durante el último año?, y en forma bastante coincidente con el estudio de Transparencia Internacional, más de la mitad sostuvieron que subió. Repetí estas consultas en diferentes ámbitos durante dos días, y sumando casi unas 30 personas consultadas, la proporción no cambió.

Entonces me pregunté dos cosas más al tratar de comprender el racional que encierran estos resultados: ¿Qué correlación existe entre los problemas económicos y la percepción de corrupción? ¿y entre la angustia y la bronca por la pérdida del poder adquisitivo del salario y la percepción de corrupción? Se me hace que el vínculo es tan estrecho que para muchos la lucha contra la corrupción pierde sentido si duele el bolsillo. Desde ya que no adhiero a esa postura. Por el contrario, me voy a cansar de afirmar que la corrupción es garantía de pobreza.

¿Cómo ve la “gente común” los avances legales arriba citados? ¿Los ven? Esas personas que son la mayoría y que no leen estas leyes y en el mejor de los casos puede que conozca alguna/s por las noticias. En ocasiones ha oído hablar de un programa de integridad en su organización. Sin embargo, el comportamiento correcto, íntegro, no corrupto, se forja con mucho más que la lectura de leyes.

Observar a los niños nos instruye mucho sobre cómo aprenden los humanos: copiando. Emulando los comportamientos de sus líderes (en general sus padres en este caso). Rodearse de gente íntegra, escucharlos, pero más aún, verlos actuar, es sin duda, la mejor forma de trasladar integridad. Es la verdadera forma de educar en integridad. Hablar abiertamente de la forma de abordar y resolver dilemas éticos (que ocurren todos los días en las organizaciones, es la mejor manera de ejercer la libertad que tenemos. La posibilidad de pronunciar esos monosílabos mágicos denominados “Sí” y “No”. Lo hago, no lo hago. En las organizaciones ocurre lo mismo y también a nivel país.

Y esto del liderazgo ético y los niños me trae a la mente una cita del publicista y escritor estadounidense Jackson Brown: “vive de tal manera que cuando tus hijos piensen en justicia, cariño e integridad, piensen en ti” .

 


 
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