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Laura Gonzalvo Diloy, Ayuda en Acción: "Contar con un programa de compliance se traduce en integridad y cumplimiento de los compromisos adquiridos"

Entrevistamos a la coordinadora de la guía gratuita "Guía de compliance en el tercer sector"

A mediados de mes, la World Compliance Association lanzaba, de forma gratuita, la Guía de compliance en el tercer sector, un documento que nació con el objetivo de facilitar a las entidades del tercer sector – más de 30.000 en España- una herramienta útil para crear y consolidar un programa de cumplimiento, en un sector que depende de la transparencia y confiabilidad transmitida a sus donantes y personas colaboradoras.

Tras el éxito de descargas del documento y el interés creciente de las entidades del tercer sector en el compliance, entrevistamos a la coordinadora de la guía y chief ethics & compliance officer de la Fundación Ayuda en Acción, Laura Gonzalvo Diloy, que también ha participado como autora en la guía.

Laura Gonzalvo Diloy es compliance officer acreditada por la World Compliance Association y licenciada en Administración y Dirección de Empresas. Además, cuenta con un máster en Auditoría y otro en Gestión y Dirección de Entidades No Lucrativas. Además de su labor en Ayuda en Acción, también es coordinadora del Comité de Compliance en el Tercer Sector de la World Compliance Association y miembro del Grupo de Transparencia y Buen Gobierno de la Coordinadora de ONGD. 

Este trabajo ha surgido del Comité de Compliance en el Tercer Sector de la World Compliance Association. ¿Qué labor realiza este comité?

Este comité se creó hace aproximadamente un año y medio con el objetivo de generar un espacio de encuentro en el que personas y organizaciones con interés y conocimiento en materia de compliance pudieran compartir su experiencia para, entre todas y todos, identificar y dar respuesta a las inquietudes y necesidades de las organizaciones del tercer sector, dotarles de mecanismos que les ayuden en el diseño e implementación de programas de compliance, así como visibilizar el trabajo realizado hasta el momento en el sector, que es mucho. Todo ello, con el fin último de fomentar la cultura de cumplimiento en nuestro sector a través de la formación, sensibilización y acompañamiento de las organizaciones. 

La guía fue fruto de numerosas reuniones del comité, formado por representantes de varias entidades que conocen el día a día en una ONG. ¿Qué necesidades detectasteis durante estas reuniones y cómo nace la idea de crear este documento?

Desde el comité creemos firmemente en todas las ventajas que supone para una organización contar con un programa de compliance, un reto que para muchas quizá puede resultar algo inalcanzable, ya sea por la falta de conocimiento técnico y/o de recursos económicos. De ahí la importancia de contar con una guía que sirva de hoja de ruta para aquellas organizaciones que deciden apostar por ello. 

Hasta la fecha, son diversos los materiales que se han publicado en materia de compliance, tanto dentro del sector como fuera de él. Sin embargo, desde el comité consideramos que estos no respondían íntegramente a la demanda de nuestro sector por diversos motivos.

En primer lugar, era necesario, por un lado, incorporar un enfoque más práctico y cercano a la realidad a la que se enfrentan nuestras organizaciones, y huir de guías eminentemente teóricas cuya aplicabilidad resulta en numerosas ocasiones muy compleja. Por otro lado, aunar en un único documento el esfuerzo realizado por diversas entidades y plataformas del tercer sector, para así aprovechar las sinergias y evitar duplicidades.

Por último, queríamos abordar un enfoque más integral, ya que cuando hablamos de un programa de compliance, vamos más allá de un programa de prevención penal en los términos recogidos en el artículo 31 bis del Código Penal, porque los riesgos a los que están expuestas nuestras organizaciones van más allá de los penales, siendo una clara muestra de ello los riesgos reputacionales vinculados a escándalos por prácticas no éticas que no siempre constituyen un acto ilícito, o los riesgos asociados a una pandemia como la que estamos viviendo actualmente.

De ahí que nos decidiéramos a crear esta guía, en la que han participado expertos en la materia, profesionales que trabajan en organizaciones del tercer sector o próximas a este, y que por tanto conocen sus limitaciones y complejidades.

Ya está disponible para que las entidades del tercer sector puedan descargarla gratuitamente. ¿Qué van a encontrar cuando la abran? 

La guía tiene como objetivo servir de hoja de ruta para aquellas entidades que quieren afrontar el reto de diseñar e implementar un programa de compliance con un enfoque eminentemente práctico. 

Aborda desde temas más introductorios, como la responsabilidad penal de las personas jurídicas y de sus órganos de gobierno, la importancia de contar con un programa de compliance o la composición del órgano de cumplimiento; a otros más específicos de nuestro sector, como los riesgos más habituales a los que nos enfrentamos desde una visión más integral a los específicos en el ámbito penal. 

También hemos incorporado otros temas que consideramos clave en el diseño de cualquier programa de compliance, tales como los elementos clave de la política de Compliance y del Código de Conducta, o la debida gestión de las denuncias y de los riesgos en una organización. Y aquellos que lo son en su implementación y evaluación posterior para asegurar su eficacia, tales como la sensibilización, formación, medición y liderazgo, de forma que el programa de Compliance sea un enfoque transversal a la gestión de la organización, calando en cada uno de los procesos que la integran. 

Adicionalmente, conscientes de que la mayoría de las organizaciones ya cuentan con numerosos protocolos, algunos más formales que otros, hemos elaborado un cuestionario a disposición de todas las organizaciones, que les permite tomar conciencia de sus fortalezas y debilidades y así conocer su punto de partida, el cual suele ser mucho más avanzado del esperado.

¿Cuál es la realidad de las entidades del tercer sector en materia de compliance? ¿Cuántas de ellas lo están aplicando y qué dificultades se encuentran a la hora de hacerlo?

Por un lado, destaca el hecho de ser un sector muy atomizado dada la diversidad de las organizaciones que lo integran, fruto de las necesidades sociales y humanitarias a las que dan respuesta, el ámbito geográfico y de actuación en el que operan y la población destinataria de su intervención. Por otro lado, cabe mencionar la limitación de recursos humanos, técnicos y económicos con los que cuentan la gran mayoría de las organizaciones del tercer sector, y aún más los específicos para las labores de Compliance, ya que la gran mayoría de los recursos se destina a la propia intervención de las organizaciones. A ello se suma un marco legislativo cada vez más restrictivo con nuestro sector, y con obligaciones en ocasiones que no atienden a nuestras particularidades, por lo que su aplicabilidad es altamente compleja. 

Por otro lado, cabe destacar el elevado impacto que tiene sobre la reputación del tercer sector cualquier escándalo asociado a una organización concreta, debido al “efecto dominó” que genera. Y es que la tolerancia de la ciudadanía sobre este tipo de comportamientos es infinitamente menor a la que mostraría ante otros sectores, una cuestión comprensible si tenemos en cuenta que la razón de ser de nuestras entidades se basa en valores éticos. 

Ante este contexto tan complejo, no todas las organizaciones del tercer sector cuentan con un programa de compliance robusto, algo que ni siquiera el sector privado ha logrado. Sin embargo, son cada vez más las entidades que son conscientes de su relevancia y que desean incorporarlo en su gestión interna. Alcanzado este primer hito, el siguiente reto es cómo hacerlo, y ahí es donde queremos ayudarles, acompañándoles en un proceso que a veces se percibe más complejo de lo que realmente es.

Como indicas, es un sector que realmente se ve muy afectado por cualquier escándalo en esta materia. Su reputación es más vulnerable que la de cualquier otra entidad, debido a los valores éticos que las entidades del tercer sector representan. ¿Qué consejo darías a estas entidades para evitar verse salpicadas por escándalos de este tipo?

La labor realizada por las organizaciones del tercer sector es indudable. Son un actor clave en cualquier sociedad, garantes de la defensa y protección de los derechos humanos y, en no pocas ocasiones, llegan a lugares, personas y cubren necesidades que ni las propias instituciones son capaces. Por todo ello, resulta transcendental su continuidad, mientras la situación así lo amerite, siendo fundamental contar con la confianza y respaldo social que garanticen su legitimidad.

Implantar un programa de compliance nos ayudará a fomentar, por un lado, dicha sostenibilidad, a través de la gestión de aquellos riesgos que puedan suponer una amenaza para la consecución de los objetivos estratégicos de la organización y por ende de su fin misional; y por otro lado, la confianza de las partes implicadas al poner en foco en “cómo lo hacemos” en base a una gestión eficiente, eficaz, ética y transparente de los recursos. En conclusión, contar con un programa de compliance se traduce en integridad y cumplimiento de los compromisos adquiridos. 

Por ello, animo a todas las organizaciones a implantar un programa de compliance y compartir su conocimiento y experiencia con otras organizaciones del tercer sector, porque de este modo protegen a sus propias entidades de posibles escándalos que puedan surgir en las mismas y que nos puedan afectar. En cualquier caso, cabe aclarar que contar con un programa de compliance no elimina este riesgo, únicamente nos ayuda a reducir la probabilidad de que se materialice y/o mitigar su impacto en caso de que finalmente se concrete, tanto en nuestra organización como en las personas afectadas.

Para acabar, cuéntanos un poco más sobre el comité. ¿Quién puede formar parte de este? ¿Qué actividades tenéis entre manos para el futuro?

Este comité está compuesto por profesionales con conocimiento en la materia, que o bien trabajan en organizaciones del tercer sector o próximos a ellas, porque para nosotros es fundamental que tengan un conocimiento profundo de nuestra realidad. Es un comité muy reciente, por lo que estamos deseando que más personas y organizaciones se sumen a esta iniciativa.

En el mes de noviembre de este año 2020 se realizará un taller práctico para dar a conocer el software que complementa la guía, y que ayudará a las organizaciones en la gestión de las denuncias y de sus riesgos, de forma que dispongan de un mapa de riesgos actualizado y adaptado a su organización. Además, desde el comité se está buscando una posible línea de pro bono con la empresa suministradora de dicho software, con el fin de dotar de un número limitado de licencias a coste cero a determinadas organizaciones que cumplan una serie de requisitos.

De cara al próximo año, nuestro objetivo será identificar nuevamente más necesidades, para seguir dando respuesta a las mismas, conscientes de que el marco normativo al que estamos sujetos y nuestro entorno es completamente dinámico.

Desde la World Compliance Association, agradecemos a Laura Gonzalvo su participación activa en la asociación y animamos a todas las entidades del tercer sector a descargar la guía y conocer más sobre la labor de este comité. 

La guía puede descargarse de forma gratuita en la Biblioteca Compliance

 


 
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