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El qué y el cómo. Cuando la cultura de cumplimiento viene desde arriba

Autor: Eduardo Paseta Spihlmann, Miembro del Comité de Industrias Extractivas de la WCA Perú

En un mundo tan globalizado y competitivo como el nuestro, las personas naturales y las personas jurídicas buscan lograr sus objetivos de negocio en el menor tiempo y costo posible (el ¿Qué?). Esto con el propósito de hacer más rentables sus negocios. Sin embargo, hoy en día muchas empresas buscan lograr estos objetivos de negocio actuando éticamente y en cumplimiento de los valores corporativos y las normas legales aplicables (el ¿Cómo?).

Cada día es más evidente que una empresa que quiera ser sostenible y trascender en la sociedad (y por supuesto ser exitosa), y no ser, únicamente, una máquina generadora de divisas, debe actuar acorde con una Cultura de Cumplimiento basada en estándares éticos y valores; esto sumado a una observancia estricta de las normas legales que le apliquen. 

Ahora bien, ¿cómo se genera y promueve una Cultura de Cumplimiento?. Muchos consideran que al tener una empresa un Programa de Cumplimiento (o Compliance Program) que contenga una serie de políticas y estándares, empezando con un Código de Ética y Conducta, así como un Encargado de Cumplimiento Normativo y un canal de denuncias; ya se tiene una Cultura de Cumplimiento implementada. Lastimosamente, y muchos casos emblemáticos alrededor del mundo lo confirman, tener todo eso NO es suficiente. 

Me explico. Una Cultura de Cumplimiento demuestra la manera en que una empresa actúa y espera que sus trabajadores actúen, y dicha cultura tiene que venir desde la alta Gerencia de manera muy clara, directa y enfática. Difícilmente el área de Cumplimiento de una empresa va a promover una Cultura Cumplimiento si la misma no es transmitida, refrescada, respaldada y vivida por la alta Gerencia, y cuando me refiero a esta última, no sólo me refiero a la Gerencia General sino a toda la plana ejecutiva de una empresa. Por ello, si la alta Gerencia no está involucrada, el Programa de Cumplimiento y la función del Encargado de Cumplimiento Normativo es muy poco o nada eficaz. Por supuesto, el rol del Encargado de Cumplimiento Normativo es vital en la implementación, difusión y monitoreo del Programa de Cumplimiento y en el soporte continuo de la alta Gerencia en la promoción de una Cultura de Cumplimiento. 

Por ejemplo, en el caso de las industrias extractivas, la Cultura de Cumplimiento se refleja cuando la alta Gerencia define y exige los objetivos de producción (el ¿Qué?), y promueve la manera correcta de llegar a los mismos (el ¿Cómo?). Esto último es muy poderoso ya que tu mismo líder te está diciendo cómo debes llegar a los objetivos trazados y que lo hagas de manera correcta, sin pedirte que cumplas los mismos a toda costa (“el fin justifica los medios”), lo cual no sólo colisiona con la figura de una Cultura de Cumplimiento, sino que inclusive podemos estar hablando de conductas delictivas en determinados casos. Lo anterior, no sólo podría generar consecuencias legales, sino también dañar un intangible tan importante y valioso como es la reputación de la empresa. Hoy en día la reputación es como el cristal, si se daña o se quiebra y se vuelve a pegar, nunca quedará igual. 

Una práctica exitosa en algunas empresas es cuando el ejecutivo operativo de más alto nivel tiene charlas o mensajes periódicos sobre temas de cumplimiento a todos sus equipos. Esto aparte de exigir los objetivos de producción en el menor tiempo y con el menor costo posible. Es decir, desde el mismo líder viene tanto el QUÉ hacer y el CÓMO hacerlo.

Desde hace varios años, en las industrias extractivas (en especial en la minería), el valor de la Seguridad ha sido y es el valor más importante de toda empresa. Es más que sabido que hace algunas décadas en las industrias extractivas ocurrían muchos accidentes fatales y de gravedad producto de actividades de alto riesgo propias de estas industrias. Por ello, las empresas generaron, implementaron, reforzaron y mantuvieron una cultura de seguridad para evitar todo tipo de accidentes en sus trabajadores, priorizando la vida y la integridad de las personas sobre todas las cosas. Consecuencia de ello, vemos que en la gran mayoría de empresas se respira seguridad en todas sus actividades y decisiones. Esta exitosa experiencia no se debe únicamente a la gran labor del responsable de la seguridad industrial en cada empresa, sino al involucramiento y decisión de la alta Gerencia pidiendo a sus trabajadores el cumplimiento de sus objetivos, pero de manera SEGURA.

Sin bien el Cumplimiento o Compliance tiene algunos matices distintos a la Seguridad Industrial, es necesario que las empresas repliquen esta exitosa experiencia para promover la Cultura de Cumplimiento y de esta manera asegurar la realización de sus actividades de manera ética, correcta, y cumpliendo con las normas legales aplicables. 

 


 
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