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La imagen del Compliance

Comentarios sobre una visión de pocos

La imagen del Compliance.

Hoy con gran sorpresa pude leer un artículo donde un oficial de cumplimiento decía que aggiordándose a las disposiciones sobre Compliance, ahora tendría que “salir a ofrecer productos mas éticos”. Lo primero que se me viene a la cabeza, es pensar hasta donde llegara el sistema de corrupción paralela que ya busca utilizar estos conceptos como artilugio comercial. No solo por la imagen que representa, sino por la simple excusa que después dirán en un tribunal de “no creíamos estar desubicados o fuera del contexto legal”. Un sistema de Compliance organizacional, le implica a la organización un cambio de mentalidad y no cumplir algo que puede por la simpleza de redacción (una ley, una normativa, un instructivo) establecernos limites bajos en calidad o eficiencia o responsabilidad, para después justificarnos abiertamente.

¿Vendemos productos éticos (productos y/o servicios)?.

En realidad, no quiero entrar en la discusión si la empresa lo vende, si es una unipersonal, empresario o un simple emprendedor, si es un simple vendedor en relación de dependencia o el dueño de la entidad es el obligado. En todos los casos, el proceso de venta es el que debe estar cimentado en valores éticos. Desde el producto de intercambio, el servicio pre y posventa, las condiciones de contratación y las de pago, la contraprestación fijada o acordada y el cumplimiento de esta. Es decir no es un producto ético, es ético el proceso que se lleva a cabo y por ende la persona que de buena fe, lo lidera. Esto es así ya que también el comerciante o el intermediario, producto de desconocimiento, puede actuar ofreciendo algo que no cumple los estándares, por lo tanto es más que conveniente reconocerle las condiciones de contratación y hasta donde se encuentra enmarcado en el proceso de consecución del objetivo, que en este caso es la venta.

El Compliance no es ética de una organización, es más que eso. Es reconocer que todos los integrantes de la entidad o por lo menos la mayoría, demuestran sincronizadamente valores previamente establecidos o que se interrelacionan en la cultura de la entidad generando un perfil de responsabilidad hacia la comunidad y hacia el consumidor que recibe el producto y/o servicio. Que existen mecanismos donde los integrantes de la entidad y por ende la comunidad se sienten satisfechos para poder interactuar responsablemente ante situaciones comerciales como las primeras o las más elementales, principalmente cuando no se cumpla los estándares previamente fijados o de los que se esperaba del producto o servicio. Es saber que interactuar responsablemente, de manera que las oscilaciones económicas, las decisiones gerenciales, los hechos aislados por incumplimientos, son reacciones de minorías que fueron controladas, que el daño fue subsanado y que la reparación que recibe el damnificado es lo suficientemente transparente para que la imagen de la entidad siga prevaleciendo sobre un acto aislado en su menoscabo.

Compliance es un camino que nace con la presunción de excelencia para continuar con un enfoque de evolución. No hay otra forma de ver algo que se supone es el marco donde se desarrolla el producto o servicio que vendemos o prestamos y la intención de comercializarlo o darlo en trueque, desde un inicio

 Artículo de Juan Andres Gomez, Director de JUAN GOMEZ Contadores & Auditores

 


 
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