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Art�culo publicado por el comit�: COMITE DE ASUNTOS FISCALES GUATEMALA

07/08/2024

Responsabilidad de Juntas Directivas, Accionistas y Beneficiarios Finales en Materia Fiscal

Autor: Lic. Enrique Möller M.A.- Socio MollerLaw - Miembro del Comité Fiscal y de Tributación de la WCA

En los últimos cinco años, Guatemala ha experimentado un incremento significativo en las acciones de fiscalización por parte de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), dirigidas no solo a las sociedades anónimas sino también a sus directores, accionistas y a quienes se perciben como sus beneficiarios finales . Lo anterior obedece a una tendencia global en la que como lo estableció el informe de la OCDE y el Foro Global a los Ministros de Finanzas del G20 y Gobernadores de Bancos Centrales compartido por la OCDE este mes en Brasil, …el tema de la transparencia de los beneficiarios finales ha ganado relevancia en los últimos años: desempeña un papel importante en la transparencia fiscal, la integridad del sector financiero y los esfuerzos de aplicación de la ley.



Este enfoque ha puesto en relieve la importancia de la gestión adecuada de los riesgos fiscales y la responsabilidad de los accionistas, y consejos de administración en la implementación de una robusta estructura de gobierno corporativo que asigne adecuadamente la responsabilidad y consecuencias de la toma de decisiones a quienes efectivamente corresponda, y proteja a los accionistas o beneficiarios finales que por su nulo rol en la toma de decisiones no deban compartir esta responsabilidad.



Conforme a estas últimas tendencias, la posible responsabilidad sobre las consecuencias de las decisiones que podrían conllevar riesgos fiscales no recae exclusivamente en la figura del representante legal o los directores ejecutivos; sino que se extiende a todos los miembros del consejo de administración y a los accionistas e individuos (personas naturales) en cuyo nombre se realiza una transacción o que ejercen control efectivo final sobre una persona jurídica. Siguiendo estas tendencias, la SAT ha adoptado una postura en la que se considera a los beneficiarios finales como parte integral de la responsabilidad tributaria de la empresa. Además de lo anterior, debe considerarse que, como lo indica el último informe de la OCDE antes referido, “A la luz de los avances tecnológicos y el creciente número de jurisdicciones que tienen registros de propiedad digitalizados, la OCDE está explorando vías para aprovechar de manera más eficiente la información sobre los beneficiarios finales que es relevante para fines fiscales”. Esto subraya la necesidad de que cada miembro del consejo y cada accionista comprendan a fondo las implicaciones de las decisiones corporativas desde una perspectiva fiscal, principalmente porque esta responsabilidad se define en los últimos tiempos no solo por la ejecución, sino por la creación, aprobación o consentimiento de estrategias fiscales que pudieran ser consideradas como agresivas por parte de la administración tributaria.



Un aspecto crucial para mitigar riesgos y proteger tanto a la entidad como a sus directivos, socios y beneficiarios finales, es la adopción de un sólido sistema de gobierno corporativo. Este sistema debe incluir políticas claras y efectivas de COMPLIANCE tributario, que aseguren el cumplimiento de todas las obligaciones fiscales, prevengan estrategias agresivas que creen potenciales contingencias fiscales y mitiguen los posibles riesgos de incumplimiento. La estructura de gobierno debe facilitar la transparencia, la rendición de cuentas y una clara separación de roles, lo que es fundamental para prevenir responsabilidades injustas para aquellos que no participan activamente en la gestión diaria de la empresa.



El COMPLIANCE tributario, como componente del gobierno corporativo, no sólo se ocupa de cumplir con las leyes fiscales vigentes, sino también de anticipar cambios en la legislación y ajustar las estrategias de la empresa acorde a estos. En este sentido, la función del consejo de administración, y en los casos de sociedades con un número reducido de accionistas, de las propias asambleas de accionistas es vital, ya que debe supervisar la implementación de prácticas de cumplimiento y asegurarse de que se realicen evaluaciones de riesgo regularmente. Esto incluye la adecuada documentación de todas las decisiones corporativas para respaldar la posición fiscal de la empresa, particularmente ante el uso de softwares y sistemas que generan alarmas ante cualquier desviación de lo que las administraciones tributarias consideran un comportamiento usual en la industria en donde la empresa se desenvuelve, y una eventual inspección por parte de las autoridades tributarias.
Es igualmente importante que las políticas de COMPLIANCE sean comunicadas efectivamente a todos los niveles de la organización y que exista un compromiso desde la alta dirección hasta los empleados operativos. La educación y la capacitación regulares en materia de riesgos fiscales y COMPLIANCE son fundamentales para cultivar una cultura de cumplimiento dentro de la empresa.



Por último, en un entorno empresarial donde la responsabilidad fiscal puede extenderse más allá de los límites tradicionales de la representación legal, las empresas deben asegurarse de que todos los socios, beneficiarios finales y directores estén debidamente informados de los riesgos y responsabilidades asociadas a su rol. El establecimiento de mecanismos de defensa como auditorías internas y la consulta regular con asesores fiscales expertos pueden ser medidas prudentes para proteger tanto a la entidad como a sus directores, socios y beneficiarios de posibles consecuencias adversas.




En conclusión, la responsabilidad en la gestión de riesgos fiscales es una tarea compartida que requiere una estrategia integral de COMPLIANCE y un firme compromiso con el gobierno corporativo. La efectividad en la implementación de estas prácticas no solo fortalece la posición fiscal de la empresa, sino que también protege a todos los demás interesados de responsabilidades no deseadas.

 


 
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